En diciembre hace su aparición mi festividad favorita, la navidad. Por todos lados se respira y se vive el espíritu navideño, la ciudad se llena de colores, luces y alegría. El ambiente se inunda de una sensación difícil de describir, como si el aire se llenara de amor y todo se volviera más cálido.
Me declaro fan de la navidad, es por eso que me sorprende que mucha gente se llene de melancolía en esta época del año, les inspira tristeza y no se siente con muchos ánimos de andar decorando y preparando la algarabía navideña. En serio, me cuesta entenderlo.
Sin embargo, nadie conoce el fondo de la olla, solo el cucharon. Estas personas seguro tuvieron experiencias difíciles y nada agradables en navidades anteriores, así en vez de disfrutar, la navidad les trae a la memoria todo eso que quieren dejar atrás. Estos episodios suceden principalmente en la infancia, que es cuando deberían tener las navidades más alegres y llenas de ilusión.
Es por esos antecedentes que les cuesta sentir la alegría que hay a su alrededor en esta colorida fiesta, se vuelven unos auténticos “grinchs”. Yo entiendo eso, es difícil superar los malos ratos, pero creo que se pueden sustituir los malos recuerdos por los buenos. Es decir, si tuviste una navidad muy desagradable hace mucho mucho tiempo, es hora de tener una fabulosa navidad que sea capaz de enterrar las anteriores, así en un futuro tu recuerdo navideño sea muy agradable.
Si, lo se, en teoría se escucha muy bonito, sin embargo llevarlo a la practica no es tan sencillo, como todo lo que se planea en esta vida. Más no es imposible, es cuestión de querer hacerlo. Para lograrlo es necesario involucrarse por completo en la navidad, poner el arbolito, ayudar a preparar la cena, rodearte de seres queridos, cantar villancicos y, lo principal, abrir las puertas de tu corazón de par en par y dejar entrar ese espíritu maravilloso de la navidad.
Hay que dejar atrás los rencores, los malos recuerdos, las rencillas y todo sentimiento que no te permita llenarte de amor. Ese es el verdadero espíritu navideño, perdonar y pasar la pagina. Eso es lo que me encanta de la navidad, que es capaz de unir a viejos amigos, reconciliar a viejos amores y unir a las familias.
Los colores y las luces son solo algo secundario que sirve para llenar de alegría la época navideña, el verdadero sentido es sentir en el corazón el festejo por el nacimiento de Jesús, agasajarlo estando en paz y en armonía con nuestros seres queridos, llenando de amor nuestro hogar.
Esta navidad en lugar de hacer una lista de a quienes le tienes que hacer un regalo, haz una lista de con quienes tienes viejos rencores y rencillas, búscalos, perdona y pide perdón, haz la paz con ellos y libera a tu corazón y deja espacio para llenarlo con todo el amor que hay a tu alrededor.
Recuerda que todo puede suceder en navidad, es época de milagros y siempre hay uno esperando por ti, no lo dejes ir.
¡Feliz navidad, amiga divina!
kristell.alvarez@mujeres-divinas.com.mx Compartir |