* Secciones
llll
llll
l
l
l
ll
ll
l
l
l
l
l
l
l
l
l
l
l
l
l
l

 

 

 

 

 

Mujer Cósmica

Una agenda es un libro de recuerdos del futuro...

Por Marychely Romero

Noches buenas….
Estoy por terminar mi agenda del 2011. Desde el 2004 acostumbro guardarlas sin encontrar aún la razón del por qué. Seguramente porque me parece divertida la  tarea de descifrar mis extrañas  anotaciones y fundamental el hecho de  no dejarle a mi memoria la selección de los momentos por recordar. Aunque parece que  la memoria es una cuenta  oculta e impenetrable que ni el mismo dueño puede descifrar: selectiva, caprichosa y adicta a la melancolía. Lo digo como se dice comúnmente con conocimiento de causa: Porque  hay momentos que registro en mi agenda personal, que de manera inevitable mi memoria se empeña en olvidar. O peor aún ¿Por qué vienen recuerdos no registrados, que mi mente se empeña en recordar?

 El 2011 en particular tiene para mí una serie de recuerdos de lo no vivido, de anhelos arraigados  y de novelas muchas novelas. Por que afortunadamente como dice mi querido Antonio “en las novelas se vive, se viaja, se refugia uno, se navega”. Y fue así  este año, un tiempo de novela en novela,  viví un instante  en “Si no te tardas mucho, te espero toda la vida”. Viaje a “Mansfield Park” gracias a Jane Austen , navegue  con un clásico de los tiempos   “La Odisea” en una edición especial con ilustraciones de Pep Monsterrat.  Y me refugie en “Beautus Ille” de Antonio Muñoz Molina -“no me doblegaba el arrepentimiento ni el dolor de la despedida, sino una dulzura muy semejante a la gratitud por el único don del que nadie había podido despejarme…el olvido¨-
“Una cosa no hay” dice Borges, “es el olvido”.  Y una cosa que jamás hay que olvidar es sentirnos agradecidos.   Estamos por terminar un año más, y aunque quizás nos haya caído un nubarrón encima de nosotros, tengamos pérdidas de personas imposibles de olvidar, o que simplemente el año no te fuera tan bien como esperabas, que el buen  ánimo  y la alegría nunca decaigan en nuestra vida.

Se dice que los excesos son malos, sin embargo sólo un exceso es recomendable en el mundo: el exceso de gratitud.  En esta temporada  sumamente espiritual es una excelente oportunidad tener en cuenta una simple pero poderosa acción que engrandece  el espíritu y  alimenta el alma: Dar gracias. 

Sentir  gratitud y expresar gratitud  por todos los medios posibles. Ejercitarnos en esta actividad y practicarla todos los días podría aumentar el buen ánimo y aunque parezca difícil de creer también podría mejorar considerablemente nuestra condición en la vida, -sea cual sea-. Cuando expresamos este sentimiento se genera mágicamente un flujo  de energía virtuoso que se manifiesta en nuestra existencia.  Hacer una lista de agradecimientos, mandar un mensaje de texto, escribir tu agenda todos los días un motivo por el cual te sientes agradecido, preparar una cena rica o colaborar en las celebraciones de esta temporada navideña es una forma de expresar agradecimiento.

Lo dijo Lao-tsé , un filosofo del taoísmo  “El agradecimiento es la memoria del corazón”. Recuerda si no es posible olvidar procura agradecer por todo lo vivido. ¡Gracias por existir, te deseo de todo corazón que hagas una temporada navideña muy amorosa a tu alrededor y que la ilusión y el agradecimiento lo vivas en exceso y sin medida!

Con cariño
Marychely Romero

marychelyromero@hotmail.com

Compartir

 
home